Frankenstein


No puedo acabar el año sin escribir algo, apenas unas líneas, de esta maravilla de la literatura universal que es "Frankentein". Aunque ahora que lo pienso, no podrán ser unas simples líneas porque este libro merece un blog completito para él solo.

Para empezar por el principio, contaré que Mary Shelley fue la segunda hija de una de las mujeres más admirables del siglo XVIII llamada Mary Wollstonecraft. Y empleo bien el adjetivo admirable ya que, de manera autodidacta (esto es, sin estudios académicos y siendo ella su principal profesora), Wollstonecraft fue ante todo una escritora. También trabajó como directora de un colegio que ella misma fundó (uno de sus primeros libros habla de la importancia de la educación de las niñas) y además, fue traductora y crítica literaria, convirtiéndose en una de las primeras mujeres de las que hay constancia, que vivieron de manera profesional como críticas de literatura. Por si fuera poco, Mary viajó al París de la Revolución Francesa en defensa de los derechos de las mujeres. No creía en la institución del matrimonio, de hecho tuvo a su primera hija fuera de él. Había crecido viendo como su padre molía a palos a su madre y tomó conciencia de que las mujeres no eran más que una propiedad del marido, lo que la condujo a llevar una vida siempre en aras de la independencia económica para evitar ser sometida por nadie. Esto no le impidió enamorarse de manera apasionada e irrazonable de un americano (padre de su primera hija) por el que casi acabó con su vida en dos ocasiones, pero... ¿que sería del ser humano sin sus pasiones y sus contradicciones?


En los talleres que doy tanto en institutos, cuando cuento la historia del feminismo, Mary Wollstonecraft aparece como una de las figuras importantes del movimiento al publicar un libro titulado "Vindicación de los derechos de la mujer" en 1792 en contraposición y réplica a otro titulado "Vindicación de los derechos del hombre" que ella misma había escrito un año antes. Tanto "ruido" en favor de las más desfavorecidas en la Francia de la "Libertad, la Igualdad y la Fraternidad" le valió el destierro de Francia para no morir guillotinada como tantas otras, por lo que huyó hacia su país natal; Inglaterra. Allí moriría pocos años después víctima de una infección contraída durante el parto de su segunda hija, una niña que se llamó Mary Wollstonecraft Godwin. Este segundo apellido corresponde al padre, William Godwin, quien crió y educó a Mary tras la muerte de la madre.

Cuando proyecto la imagen de Mary (que es la misma que aquí debajo muestro) desvelo que ella es la abuela feminista de Frankenstein, dato que gusta y sorprende entre el alumnado. Espero que precisamente gracias a la anécdota, recuerden a esta maravillosa mujer olvidada por la historia.

Mary Wollstonecraft
Pongo ahora el foco en su hija Mary (que adoptó el apellido Shelley de su marido, el poeta Percy B. Shelley, cuya vida daría para otro blog completo). Mary ideo a su monstruo cuando tan solo tenía 18 años durante una noche de verano en Ginebra, donde estaba junto a varios amigos. El conocido como año sin verano, llenó de tormentas aquellos días de vacaciones que impedían las excursiones y la vida al aire libre del variopinto grupo, alojado en un palacete alquilado por uno de ellos; el poeta, Lord Byron. Cansados de relatarse viejas historias alemanas de fantasmas, Byron propuso que cada uno escribiera una historia de miedo para luego leerlas ante el fuego. De aquella propuesta del que parece ser el primer taller de escritura de la historia salieron dos personajes inmortales; Frankenstein y El Vampiro (escrito por el médico del grupo, John Polidori). El Drácula de Abraham Stoker está basado en este vampiro.

En "Frankenstein" Mary cuenta la historia de Victor Frankenstein, un joven de buena familia que está obsesionado con dar vida a la materia inerte. Me llama la atención que gracias al cine, todos y todas tenemos en mente la escena en la que un rayo, durante una noche de tormenta, da vida al desproporcionado ser que yace inerte en una camilla. La verdadera historia (que es la del libro) no es así ni mucho menos. Aquí no hay rayo, ni truenos la noche en que Frankenstein da vida a su creación. De hecho, Mary lo narra así:

"Una espantosa noche de noviembre contemplé el resultado de mis arduos esfuerzos. Con una angustia que devino en agonía, distribuí los instrumentos de la vida frente a mí para intentar infundir una chispa de ser al objeto inanimado que yacía a mis pies. Era la una de la noche. Una lluvia lúgubre golpeaba los cristales y la vela estaba a punto de apagarse cuando, iluminado por el resplandor de la casi consumida luz, vi que el ojo amarillento y mortecino de la criatura se abría; respiró con dificultad y agitó sus miembros con un movimiento convulso."

Así es como ella y su criatura entraron en la Historia.
Mary Shelley
Otra cosa que resulta bastante desconocida es que Frankenstein pertenece al género epistolar. Es decir, está narrada con las cartas que un joven aventurero, que pretende viajar en barco por el Polo Norte, escribe a su hermana en Inglaterra contándole sus avatares. Es este hombre quien atisba en un trineo tirado por perros a un ser de proporciones descomunales que atraviesa el hielo con rapidez hasta perderse de vista. Tras el incidente, los marineros de la expedición rescatarán a un naufrago a punto de morir y le salvarán la vida. Este naufrago es Víctor Frankenstein, quien le relatará a su salvador la historia que conocemos o creemos conocer, ya que como digo, las películas no se ciñen de manera fiel a la historia que escribió Mary. Tras Víctor, tomará la palabra el monstruo al que su creador se refiere como "diablo" aunque, en realidad, no tiene nombre. Este ser (que en el libro habla varios idiomas porque ha aprendido a escuchar sin ser visto, sabe leer, porque encuentra varios libros y los descifra, es capaz de escribir y tiene sentimientos como cualquier ser humano) será quien cuente en primera persona los motivos que lo empujan a actuar como actúa.

No voy a descubrir más ya que el misterio es parte fundamental del libro y la tensión aumenta conforme la leemos. Merece mucho la pena descubrir o redescubrir esta obra maestra de la literatura y que reflexionemos sobre ella. Ya me contareis si la habéis leído o esta entrada del blog os anima a hacerlo. Así podremos debatir. ¿Quién es realmente el monstruo? Y ¿Cuántas cosas significa? No en vano, el subtítulo de Frankenstein es "el moderno Prometeo". En la mitología griega, Prometeo se atrevió a robar el fuego a los dioses para dárselo a los hombres. Frankenstein se atrevió a dar vida a un cuerpo muerto, algo solo reservado a Dios.

Mary Wollstonecraft Shelley publicó a los 19 años su Frankenstein de manera anónima y con un prólogo que firmó su marido Percy Shelley. Este hecho hizo creer a muchos que él había sido el autor. Cuando el libro se reeditó un año después y Mary lo firmó ya con su nombre, la crítica siguió considerando que ella solo era la ayudante del artista. Incluso, aún después de que el marido se desvinculara de su autoría de manera expresa, la crítica sentenció que Mary solo sería capaz de escribir un libro. No acertaron, Mary siguió escribiendo durante toda su vida. Posiblemente para huir de sus propios monstruos que, según sus palabras, la visitaban en sueños. Perdió a tres de sus cuatro hijos por enfermedades y a su esposo en un accidente pero ella nunca dejó de escribir.

Frankenstein va más allá de la novela gótica o la novela de terror, Frankenstein es considerada la primera novela de ciencia ficción ya que no hay magia en ella sino la búsqueda de una explicación científica a un hecho irrealizable como es la vuelta a la vida tras la muerte.
Como curiosidad, os cuento que he leído teorías que hablan del monstruo como una representación de las mujeres en la sociedad. Apartadas, repudiadas, infravaloradas... Este ser se mueve en los márgenes, se oculta, es agredido e incomprendido por quienes se consideran "normales" frente a su anormalidad. Los cierto es que Mary sí deja escrita su opinión sobre la vida doméstica que llevan las mujeres en varias partes del libro. En un pasaje de la novela, en la que aparece una mujer árabe que ha huido a Europa en busca de su prometido, dice lo siguiente:

"(...)pero sus lecciones quedaron grabadas de modo indeleble en la mente de Safie, a quien horrorizaba la perspectiva de regresar a Asia y ser recluida entre los muros de un harén, donde solo se le permitiría ocuparse de pueriles entretenimientos que nada convenían a su templanza de espíritu, habituada ya a los pensamientos elevados y a la noble práctica de la virtud. Así pues, estaba encantada con la perspectiva de casarse con un cristiano y quedarse en un país donde a las mujeres se les permitía ocupar un lugar en la sociedad."

Sabedora de que en Europa las mujeres tenían más libertad que en Asia, pero no por ello tenían los mismos derechos de los hombres, también escribió:

"Partí a finales de agosto con el objetivo de pasar dos años en el exilio. Elizabeth comprendió las razones de mi marcha y lo único que lamentó fue no haber podido disfrutar de las mismas oportunidades que yo para vivir nuevas experiencias y cultivar su entendimiento."

Frankenstein es un personaje arquetípico, universal, modelo de miles que vendrían después. Está en el imaginario colectivo. Y esa maravilla, que puede contarse con los dedos de una mano en la literatura universal, se la debemos a su creadora, una mujer que heredó de su madre un talento sobrenatural y nos lo regaló a las generaciones venideras. Doscientos años han pasado ya y sigue siendo una historia actual y, por supuesto, muy recomendable.

**************

En 1974 Mel Brooks escribió y dirigió esta maravilla titulada El jovencito Frankenstein. Divertida como pocas. Para ver sí o sí. Im-pres-cin-di-ble


Comentarios

  1. Hola María:
    Este es uno de mis libros favoritos.Lo leí hace muchos años, la primera vez que lo intenté lo dejé al principio porque me aburría, en el segundo asalto lo devoré y sigue siendo uno de mis libros favoritos. Sin embargo, tendría que volver a leerlo para comentarlo mejor.
    Por otra parte, eres una cascada de sabiduría literaria, me asombra y admira todos lo que sabes. No conocía a la madre de Mary, ni todas las anécdotas que mencionas. Así que, como siempre, agradezco esta entrada y todo lo que aprendo de ti. Un besote.

    ResponderEliminar
  2. Bonita reseña Maria, aunque no estoy de acuerdo con que la peli de Brooks sea buena.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares